El caso de la empresa vasca RDT Ingenieros es francamente espectacular. Nació en noviembre de 2006, para colocarse en el ejercicio 2012 con una facturación de 20 millones y una plantilla de 400 trabajadores repartidos entre sus oficinas de Bilbao, Pamplona, Barcelona, Madrid y Derby (Reino Unido). A la espera del cierre de los datos oficiales de 2013, en sus previsiones públicas aspiraban a elevar su volumen de negocio hasta los 25 millones y su equipo humano hasta algo más de 500 personas.

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