La infanta Cristina ha pagado caro, en términos sociales y políticos, su empeño en casarse con el jugador de balonmano Iñaki Urdangarin, un plebeyo de buena familia -su progenitor, Juan María Urdangarin Berriochoa, histórico del PNV, era un banquero, presidente de Caja Vital- que había postergado sus estudios para dedicarse profesionalmente a un deporte minoritario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario