Recuerda mi querido Javier Gómez Taboada, en una reciente reseña, unas tan tristes como ciertas palabras del prestigioso Alejandro Nieto acerca del Estado de Derecho: "Las leyes son tan contradictorias que el funcionario más sincero y celoso se encuentra incapaz de acertar con el precepto adecuado, que termina incumpliendo".

No hay comentarios:
Publicar un comentario