miércoles, 11 de junio de 2014

Los empleados del metro de Río de Janeiro desisten de la huelga en vísperas del Mundial

EFE



Maracaná, Río de Janeiro


Los empleados del metro de Río de Janeiro aceptaron la propuesta de aumento salarial ofrecida por la empresa y desistieron de la huelga que pretendían declarar en vísperas del partido inaugural del Mundial de fútbol Brasil 2014, informaron fuentes sindicales.


Los empleados, por solo ocho votos de diferencia, rechazaron la huelga en una asamblea realizada el martes por la noche en la sede del Sindicato de Trabajadores del Metro de Río de Janeiro (Simerj), informó hoy esta entidad.


Los trabajadores que participaron en la asamblea, por 56 votos a favor y 48 en contra, aceptaron el reajuste salarial del 8 % que la operadora pública de transportes les ofreció en la última propuesta, pese a que reivindicaban inicialmente un aumento del 15 %.


La decisión garantizó el funcionamiento del metro en Río de Janeiro durante el Mundial, a diferencia de Sao Paulo, donde los empleados del metro se reunirán en la noche de este miércoles para decidir si se cruzan nuevamente de brazos o no a partir del jueves, cuando esa ciudad albergará el partido inaugural del Mundial.


Los empleados del metro de Sao Paulo finalizaron el lunes una huelga de cinco días después de que la justicia declaró la paralización ilegal, pero amenazaron con reiniciarla el jueves en caso de que el gobierno regional no readmita a 42 huelguistas que despidió.


Decisión asombrosa


En Río de Janeiro la decisión de la mayoría sorprendió a los dirigentes del sindicato, que defendían la paralización.


"Evidentemente no era lo que queríamos, pero fue lo acordado. Queríamos más, pero no siempre se consigue lo que se quiere", afirmó el presidente del sindicato, Heber Fernandes da Silva.


Según el dirigente, el sindicato considera que la empresa podía mejorar aún más su propuesta debido a que ha aumentado sus ingresos con el transporte de un mayor número de pasajeros.


Agregó que el sindicato presentó una lista de 69 reivindicaciones a la empresa, en su mayoría rechazadas, pero admitió que la decisión de la compañía de aceptar algunas peticiones para mejorar los ingresos de los trabajadores terminó convenciendo a la mayoría.


Además del reajuste salarial del 8 % retroactivo, la empresa determinó el pago de una participación en los resultados, un aumento del 14,65 % en el salario mínimo, un extra de Navidad, un auxilio mensual para empleados con hijos con deficiencias y un aumento en el auxilio para alimentación.


En Río de Janeiro también fue superada el martes una huelga de 48 días de los vigilantes privados que igualmente amenazaba la seguridad del estadio Maracaná y algunos hoteles durante el Mundial y con dificultar operaciones bancarias durante la competición.


Los vigilantes aceptaron volver al trabajo este miércoles tras la oferta de reajuste salarial del 8 % presentada por el Sindicato de las Empresas de Seguridad Privada de Río de Janeiro.


La amenaza sigue en Sao Paulo


La única huelga que por ahora amenaza el normal funcionamiento durante el Mundial es la del metro de Sao Paulo, utilizado cada día por 4,5 millones de personas y que será el principal medio de transporte de los aficionados que acudirán mañana al partido Brasil-Croacia.


El metro es el principal medio para acceder al estadio Arena Corinthians y las autoridades calculan que será utilizado por unos 50.000 aficionados que tienen entradas para el partido.
















No hay comentarios:

Publicar un comentario